domingo 23 de noviembre de 2008

La ley de murphy de la fotografía

Supongo que alguna vez os habréis encontrado, como a un servidor, con el dilema de “cojo la cámara o no” cuando sales de casa. Concretamente el dilema es más jodido con las réflex, ya que pesan más de un Kg, abultan lo suyo y además es peor todavía si vas a un sitio que no conoces o que no sabes seguro si va a merecer la pena el cargar con la cámara todo el día.

Según mi experiencia personal, el resultado ha sido siempre el mismo: cuando cojo la cámara no veo ni una foto que merezca la pena pero cuando no la cojo de repente la meteorología y los dioses se confabulan para transformar cualquier recóndito lugar en un maravilloso paisaje de fantasía irrepetible - que no puedes fotografiar -.

Por tanto, me atrevo a lanzar mi humilde adaptación de la Ley de Murphy para la fotografía:

La probabilidad de ver una buena fotografía es inversamente proporcional a la calidad de la cámara que lleves en ese momento y igual a uno cuando la que llevas no tiene batería.

Supongo que ha quedado claro, pero por si acaso, el gráfico de probabilidades vendría a ser algo así:

¿Estáis de acuerdo?